El pasado 8 de abril asistí al simposio sobre Soberanía, Seguridad y Abastecimiento Alimentario, organizado por la Coordinadora Distrital de Plazas de Mercado (Coordiplazas). Esta es una organización que trabaja por la defensa de las plazas de mercado en Bogotá, que actualmente son 19.
Pero, ¿por qué es importante defender las plazas de mercado?
En Bogotá existen 19 plazas públicas administradas por la Alcaldía Mayor, a través del Instituto para la Economía Social (IPES). Sin embargo, estos espacios enfrentan constantes presiones por la transformación del suelo urbano hacia proyectos de vivienda y comercio. Como consecuencia, quienes trabajan allí —las vivanderas y vivanderos— ven amenazados sus medios de vida. Frente a esto, se han organizado en Coordiplazas para defender sus derechos y la permanencia de estos espacios.
A simple vista, podría parecer que la agricultura urbana y las plazas de mercado no están directamente relacionadas. Sin embargo, al analizar algunos conceptos clave, encontramos una conexión profunda.
La seguridad alimentaria se refiere a cuando las personas tienen acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, seguros y nutritivos. Por su parte, la soberanía alimentaria implica el derecho de las sociedades a definir sus propios sistemas agrícolas y alimentarios, priorizando la producción local, sostenible y culturalmente adecuada.
Aunque ambos conceptos están relacionados, no son lo mismo. Una ciudad puede garantizar seguridad alimentaria —por ejemplo, si toda la población puede comprar alimentos en supermercados—, pero no necesariamente soberanía alimentaria, especialmente si esos alimentos son mayoritariamente importados.
Aquí es donde cobra relevancia el concepto de sistemas alimentarios locales: redes que integran la producción, distribución, consumo y manejo de residuos de manera sostenible, fortaleciendo la economía, el ambiente y la salud de un territorio.
Desde esta perspectiva, las plazas de mercado, la agricultura urbana y el movimiento paquero hacen parte de un mismo ecosistema. Son expresiones vivas de producción y distribución local de alimentos en Bogotá.
Por eso, quiero invitar a todas las personas de esta red a comprar en las plazas de mercado y a apoyar su defensa. La lucha de las vivanderas y vivanderos también es la nuestra: es la defensa de nuestros alimentos, de nuestra cultura y de formas de vida que hacen posible una ciudad más sostenible y más nuestra.Pueden seguir a coordisplazas en Instagram y Facebook @coordisplazas